Ahora que las elecciones del 5 de julio están a la vuelta de la esquina se ha comentado mucho sobre el Voto Duro, el Voto de Castigo, el Voto por el “Menos malo” y a últimas fechas ha cobrado fuerza el Voto en Blanco y justo de este último es de lo que me gustaría platicar.
Se ha utilizado de manera indiscriminada el concepto Voto en Blanco y Voto Nulo, es cuestión de interpretación pero para mí es un grave error ya que de ninguna manera significan lo mismo.
Para terminar con la parte aburrida lo antes posible, comenzaré con un par de píldoras de Wikipedia:
- Voto en Blanco consiste en realizar el acto mismo del voto, pero sin manifestar cuál es el candidato u opción elegida. Para poder votar en blanco, el ciudadano debe ir a las urnas y realizar los actos formales que establece la legislación de cada país. Fuente: Wikipedia
- El voto nulo es un voto mal realizado en una elección, al punto que acarrea su nulidad. Un voto nulo puede ser accidental o intencional. Fuente: Wikipedia
Tal vez desvarío un poco o un mucho en el proceso pero ténganme un poco de paciencia en lo que trato de ordenar mis ideas, prometo que al final tengo un buen punto.
Mi muy particular (y más de uno diría que torcido) punto de vista es que nuestro voto es la única herramienta real que nos queda para exigir a nuestro gobierno resultados. Mi gran amigo Andrés Manuel ya demostró que el movimiento social vale para dos cosas en nuestro país, aún después de tomar Paseo de la Reforma y afectar a millones de habitantes por semanas sus exigencias fueron ignoradas (RECALCO: no soy partidario del señor López de ninguna manera, más bien me definiría como su detractor y solo tomo un ejemplo que tuvo gran difusión a nivel internacional que no llegó a nada).
Retomando el hilo de pensamiento, el Voto en Blanco ha sido una forma en que la sociedad de un país demuestra que no coincide con ninguna de las propuestas de los partidos políticos que participan en la contienda electoral, esto en cristiano, quiere decir que no voto por nadie porque ninguno es merecedor de mi confianza para gobernarme. Esto parecería justo lo que persigue el movimiento de Voto Nulo en México, pero entonces ¿por qué demonios me aferro en decir que no son lo mismo? Pues simple y sencillamente porque el Voto en Blanco no denota acción, si ya fuiste a la casilla, presentaste tu credencial de elector, la marcaron, te dieron las boletas y tu plumón, ¿por qué quedarse tan cerca y solo doblarlas y echarlas en la urna sin más?
Para su servidor esto denota indiferencia, como una abstención maquillada con una pizca de acción; además de que esa boleta en blanco en nuestro país tiene un 98% de probabilidad de unirse al conteo de votos del partido político del presidente de casilla, no lo comento porque haya pasado anteriormente, claro que no, me han contado de otros países MUY lejanos en los cuales ha llegado a suceder (como bien decía mi abuela: “La mula no era arisca…”).
Estoy convencido que para cerrar el círculo se debe anular completamente la boleta, que no exista ninguna duda qué la intención de tu voto es ser anulado, es mandar un mensaje muy claro a los partidos políticos, a la sociedad y a la opinión internacional: “Estoy ejerciendo mi derecho y obligación de votar, pero ninguna de las propuestas es digna de representarme y prefiero tirar mi voto a la basura antes de que alguno de ustedes politiquillos mediocres y rateros de primera lleguen al poder a ignorarme y a hincharse de dinero sucio”.
Y que no se mal entienda ni se desvirtúe el movimiento de Voto Nulo, el fin último no es que “espantar” a los partidos políticos a quienes eso les da exactamente lo mismo (si no lo creen, solo hay que preguntarle al Gober Precioso Mario Marín como la dignidad vale menos que un buen hueso). El objetivo real que se persigue es ABRIR LOS OJOS A LA SOCIEDAD MEXICANA PARA QUE NOS DEMOS CUENTA QUE TENEMOS EL PODER DE EXIGIR RESULTADOS A NUESTROS GOBERNANTES. Nuestro voto sí vale y si tuviéramos memoria tendríamos el mismo poder quetienen los votantes en países desarrollados en los que si un político comete un grave error nunca sus partidos políticos se arriesgarían a presentarlo como candidato sabiendo que NADIE votaría por él por el recuerdo de su pifia, pero vayamos paso a paso.
Si todavía se vale soñar me encantaría ver si de verdad aceptaríamos un presidente de México que consiguió un total de votos menor al de los votos anulados en las elecciones.
Les dije que si me tenían paciencia al final harían sentido mis dispersas ideas…